Tras la reunión del Grupo de Alto Nivel de Seguridad Vial celebrada a principios de mes de octubre en Bruselas en la que participaron todos los directores generales de Tráfico de los países comunitarios para abordar la situación en la que se encuentran cada uno de los países en materia de siniestralidad vial, el Director General de Tráfico, Gregorio Serrano, ha comparecido en la Comisión de Seguridad Vial y Movilidad Sostenible del Congreso de los Diputados para informar de los datos de siniestralidad en las vías urbanas e interurbanas.

El Director General de Tráfico ha explicado que España es el quinto país europeo que mejor tasa de mortalidad vial con 39 fallecidos por millón de habitantes, mientras que la media europea se situó en 51. Estos datos, sitúan España por delante de países como Alemania, Irlanda, Finlandia, Francia o Austria y solo por detrás de Suecia, Reino Unido, Países Bajos y Dinamarca.

El objetivo planteado por la Unión Europea de reducir en un 50% el número de fallecidos durante el periodo 2010-2020 implica que durante los años 2011-2016 se debería haber reducido la mortalidad en un 34%, porcentaje al que no se ha llegado y en el que el descenso medio ha sido del 19%. En España la reducción ha sido del 27%.

El año pasado se produjeron en España 102.362 accidentes de tráfico con víctimas, en las que perdieron la vida 1.810 personas y otras 9.755 fueron heridas que necesitaron ingreso hospitalario. El aumento del 7% de los fallecidos no ha sido homogéneo ni para todas las vías ni para los usuarios de las mismas. El número de víctimas mortales en vías urbanas ha aumentado un 18% y los colectivos más afectados han sido los vulnerables: motoristas, ciclistas y peatones.

Esta situación, junto con el incremento de un 5% del número de desplazamientos de largo recorrido (18,5 millones más que el año anterior), un 9% más de turistas, muchos de ellos desplazándose por carreteras españolas y el progresivo envejecimiento del parque de automóviles (13,6 es la media de años que tenían los vehículos en los que se desplazaban las víctimas mortales) hacen que desde la DGT se estén ejecutando acciones concretas para reducir esta accidentalidad.

De las 15 medidas urgentes anunciadas a principios de año para reducir la siniestralidad vial, la totalidad se están ejecutando o ya se han ejecutado. En los próximos meses se instalarán nuevos 60 puntos de control en los tramos de especial peligrosidad INVIVE; se darán a conocer los nuevos criterios para la implantación y gestión de cinemómetro fijos en los que se refuerza el carácter preventivo de los mismos así como la nueva instrucción para la determinación y estudio de los puntos negros o la compra de 300 nuevos avisadores de velocidad para reforzar de manera especial el cumplimiento de los límites de velocidad en aquellos puntos de especial peligrosidad.

Fuente: Autofácil.es