Los problemas con la bomba de agua están relacionados con las pérdidas de líquido refrigerante y pueden desembocar en fallo motor o en la rotura de la correa de distribución.

La bomba de agua está entre las averías en carretera más frecuentes y potencialmente más costosas del verano, especialmente en vehículos de más de 10 años, según afirman desde Industrias Dolz.

En concreto, señalan que las principales averías de la bomba de agua del motor están relacionadas con las pérdidas de líquido refrigerante, lo que puede desembocar en fallo motor o en la rotura de la correa de distribución. Estas reparaciones son mucho más costosas que el coste de un mantenimiento preventivo.

«De ahí la necesidad de incluir la revisión del sistema de refrigeración y de la bomba de agua en el mantenimiento preventivo que los automovilistas hacen o deben hacer antes de ponerse en carretera durante los meses estivales. Una revisión a tiempo de este sistema evita eventuales averías del motor, mucho más costosas», explica Stephane Hayes, responsable de marketing de Industrias Dolz.

No obstante, la compañía destaca que «detectar una posible avería en la bomba de agua es sencillo». Así, en el caso de percibir goteo del líquido refrigerante o ruidos metálicos cuando el motor está a ralentí, es recomendable acudir lo antes posible a un taller de reparación.